sábado, 20 de julio de 2013

Almendras tostadas con microondas



INGREDIENTES:
·        Almendras
·        Agua


ELABORACIÓN:
1. Partimos las almendras y les quitamos las cáscaras.


2. Ponemos al fuego un cazo con agua. Cuando el agua empiece a hervir, añadimos las almendras y dejamos cocer durante 5 minutos.


3. Refrescamos las almendras, escurrimos y les quitamos la piel con solo presionar con dos dedos. Las dejamos en un plato hasta que sequen un poco.


4. Ponemos las almendras en un recipiente apto para microondas. Ponemos el microondas a potencia máxima, introducimos el recipiente y dejamos cocer durante 1 minuto. Sacamos, removemos las almendras con las manos, con cuidado de no quemarnos, y repetimos la operación las veces que sean necesarias (ahora a intervalos de 30 segundos) hasta que las almendras queden tostadas.





Las almendras las podemos encontrar, crudas, sin su cáscara, con lo cual nos evitamos partirlas.


Quizás no compense la elaboración de esta receta ya que nos sería más fácil comprarlas tostadas. Pero ocurre que un amigo o vecino nos regala una bolsa de almendras de su finca, y las utilizamos solamente para añadir alguna a un guiso específico; con lo cual, tenemos almendras eternamente. Pues bien, una forma de consumirlas es elaborándolas de esta manera.
El caso es que cuando las preparamos duran bien poco. El motivo; les añadimos un poco de sal y nos las comemos como aperitivo, eso sí, acompañadas con una cerveza bien fría.


Se pueden conservar un tiempo guardadas en un recipiente de plástico o cristal bien cerrado. Así si nos hiciese falta para alguna receta de repostería u otro tipo de receta las tendríamos siempre a mano.

Para tostarlas buscar un recipiente adecuado para microondas. Como veréis nosotros hemos utilizado, y siempre lo hacemos, un plato normal; cosa que no aconsejamos pues el plato llega a quemar bastante.

Melocotones rellenos




Para 4 personas

INGREDIENTES:
·        8 medios melocotones en almíbar
·        150 gramos de margarina Tulipán
·        75 gramos de almendras tostadas
·        1 huevo
·        2 cucharaditas de azúcar
·        1 bote de nata montada


ELABORACIÓN:
1.  Se baten 100 gramos de margarina (Tulipán) con la yema de huevo y el azúcar hasta formar una crema.



2.    A continuación, se trituran las almendras para que queden bien picadas, pero no en polvo, y se incorporan a la crema.


3.   Rellenamos las mitades de melocotón con la crema preparada, y se colocan en una fuente de horno previamente untada con margarina (Tulipán).
4.    Precalentamos el horno a 180 oC.
5.    Cuando se alcance la temperatura, colocamos la bandeja en el centro del horno y dejamos hacer durante 10 minutos. Pasado el tiempo activamos el gratinador y dejamos otros 5 minutos.


6.   Por último, retiramos del horno y dejamos enfriar.


7.   En el momento de servir, adornamos un poco con almendras picadas y el almíbar de los melocotones, y con nata montada.






Receta sencilla, aunque como ya dijimos no somos muy de postres, sacada del libro “100 recetas Tulipán”. Hemos utilizado margarina Tulipán porque es la que habitualmente consumimos; pero que cada cual utilice su margarina preferida.
Solo se utiliza la yema del huevo. La clara, en vez de desecharla, la podemos utilizar para hacernos una tortilla o la montamos con un poco de azúcar y tenemos un merengue.
Las almendras las hemos comprado ya tostadas.
El melocotón en almíbar ha de ser de primera calidad.
Si las mitades de melocotón no tuvieran el hueco demasiado profundo lo vaciaríamos nosotros un poco con un cuchillo pequeño, y teniendo mucho cuidado de que no se nos rompan. De esta forma nos entrará más relleno.
Hemos consumido solo 100 gramos de margarina, puesto que hemos utilizado papel de horno para cubrir la bandeja en vez de engrasarla con margarina.
La nata la hemos comprado de bote (que monta con solo agitar el envase), y azucarada.


martes, 16 de julio de 2013

Sardinas en moraga



Para 4 personas

INGREDIENTES:
  • 1/2 kilo de sardinas
  • 1/2 kilo de chirlas
  • 1 puñado de piñones
  • 2 ramitas de perejil
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimienta negra en grano
  • 100 centímetros cúbicos de aceite de oliva virgen extra
  • 300 centímetros cúbicos de vino blanco
  • El zumo de un limón
  • 3 hojas de laurel
  • Sal


ELABORACIÓN:
  1. Ponemos las almejas en un bol con agua y bastante sal, durante varias horas, para que suelten toda la arena que pudieran tener. Desecharemos las rotas y las que queden abiertas.
  2. Quitamos las cabezas y tripas a las sardinas (dejamos la raspa central); limpiamos y secamos.
  3. En una sartén o cacerola colocamos una tanda de sardinas a las que añadimos un puñado de  almejas y otro de piñones. Vamos haciendo tandas hasta que se nos acaben las sardinas (en nuestro caso solo dos).

  1. En la última tanda colocamos además: los granos de pimienta, el ajo y el perejil picado, un puñadito de sal, el zumo de un limón, el limón exprimido lavado y cortado en trozos y las hojas de laurel en trocitos.

  1. Agregamos el aceite y el vino blanco.

  1. Ponemos el recipiente a fuego fuerte hasta que empiece a hervir, momento en que bajamos un poco el fuego (fuego medio-alto), y lo dejamos hacer hasta que el vino se haya evaporado (esto será en unos 15 – 20 minutos). Mientras cuecen vamos desengrasando.  Servir frías.







Receta típica de la región andaluza y más concretamente de las provincias de Málaga y Granada. Eso sí, cocinadas de forma diferente según se haga en una provincia u otra; y aún dentro de la misma provincia tiene sus variantes.
Esta concretamente es receta granadina; es la que nuestras madres nos solían hacer bastantes años atrás y que hemos recuperado, especialmente yo, ya que mi mujer no es muy de pescado.
Lo ideal es que las sardinas sean de tamaño mediano, ¡y lo más importante! Que sean muy frescas.
Como ya es sabido las sardinas están en su mejor momento en los meses que no contengan la letra “r”. Mayo, junio…
Las almejas utilizadas son chirlas, que son las que mejor les van a la moraga, aunque pueden ser otras. Al igual que hemos desechado las almejas rotas y abiertas en crudo, haremos lo mismo con las que no se abran una vez cocinadas.
La cantidad de piñones al gusto. Es un producto caro.
Con la pimienta en grano igualmente a gusto de cada uno, aunque aquí el motivo no es el precio.
Antes de servir retirar los trozos de cáscara de limón y los pedacitos de laurel. Al tener que retirar el laurel podemos poner las hojas enteras en vez de en trocitos.
Al servir podemos o no añadir un poco de la salsa resultante que, al ser mayoritariamente aceite, contendrá bastantes calorías.
Las que nos sobren (o si se hace más cantidad), puestas en un recipiente, se pueden mantener varios días en el frigorífico.


Las sacaremos poco antes de  consumirlas para que el aceite vuelva a su estado líquido, ya que con el frío suele ponerse gelatinoso.

sábado, 13 de julio de 2013

Pastel de atún





Para 6 personas

INGREDIENTES:
·         3 latas de atún en aceite
·         4 huevos
·         5 pimientos del piquillo
·         60 gramos de leche evaporada
·         125 centilitros de leche entera
·         45 gramos de queso rallado
·         Pimentón dulce
·         Pimienta negra molida
·         Sal
·         Mayonesa
·         Palitos de mar (surimi)



 PREPARACIÓN:
1.   En el vaso de la batidora ponemos: el atún escurrido de su aceite, los huevos, los pimientos del piquillo, la leche evaporada y la leche entera, un poco de sal, un poco de pimienta negra molida y otro poco de pimentón dulce ; trituramos todo bien. Probamos de sal y si es necesario rectificamos.




2.  Ponemos toda la mezcla en un molde rectangular untado con aceite, mantequilla o margarina. Agregamos el queso rallado y removemos.




3.  Echamos agua en la bandeja del horno y lo precalentamos, con todas las resistencias, a temperatura media (180 oC); ponemos el molde en la bandeja (baño María) y dejamos hacer entre 45 – 50 minutos.


4.  Se deja enfriar un poco; se desmolda, cuidando de no quemarnos, y cuando esté frío se unta con mayonesa. Cubrimos con palitos de mar picados.



5.  Se corta en trozos que decoraremos con alguno de estos productos: zanahoria rallada, huevo hilado, sucedáneo de caviar, tiras de pimiento morrón o palitos de cangrejo.




La leche evaporada la podemos sustituir por nata o bien por un poco más de leche.
El atún utilizado, como se puede ver, viene en un paquete de tres latas de 80 gramos cada una (52 gramos escurridos).
Si no tuviéramos pimientos del piquillo nos valdría igual pimientos morrones de bote.
El tiempo de cocción del pastel dependerá del tipo de horno. Para comprobar que el pastel está listo pinchamos con una aguja, cuchillo o palillo de dientes sobre él, el utensilio utilizado debe de salir completamente seco al sacarlo. Si viéramos que el agua de la bandeja se nos va evaporando añadiríamos un poco más.
Si no tenemos molde lo podemos adquirir, de estos que son de aluminio desechable, en cualquier supermercado.
Como siempre y para evitarnos complicaciones, nosotros, la mayonesa de bote.

martes, 9 de julio de 2013

Rulo de queso de cabra con anchoas



INGREDIENTES:
·         250 gramos de queso de cabra tierno o similar
·         1 lata de anchoas en aceite
·         1 tomate de rama
·         Pimienta negra molida
·         Aceite de oliva virgen extra
·         Sésamo o ajonjolí


ELABORACIÓN:
1.   Pelamos el tomate y utilizamos solo la carne que esta en contacto con la piel. La cortamos en pedacitos finos.


2.   En un cuenco o plato hondo machacamos el queso, con un tenedor, hasta obtener una pasta; agregamos un poco de pimienta molida, un chorrito de aceite y mezclamos.


3.     Lo extendemos en film transparente. Cortamos las anchoas en tiras que iremos colocando en toda la superficie del queso, y sobre estas los pedacitos de tomate.


4.   Formamos un rulo que quedará envuelto en el film y que llevaremos al frigorífico. Lo dejamos dentro el tiempo suficiente para que se ponga consistente.


5.    Cuando vayamos a utilizarlo sacamos el rulo, quitamos el film y rebozamos el rulo en semillas de sésamo.


6.      Cortamos en rodajas y listo para comer.





Esta receta la vimos en el blog fresa y pimienta.
Con esta cantidad de ingredientes nos han salido dos rulos.
El tomate que nos sobre podemos triturarlo, colocarlo sobre unas rebanadas de pan tostado, que condimentaremos, con aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal y pimienta y encima unas lonchas de jamón serrano o ibérico si es posible. También va bien con queso curado o semicurado.
Se puede utilizar cualquier tipo de queso que a nosotros nos guste, eso sí, siempre que sea queso tierno (no queso crema). En esta ocasión hemos utilizado queso de cabra en rulo que es lo que teníamos en ese momento y que nos había sobrado de una receta anterior.
La receta de la web utilizaba sésamo negro pero al no encontrarlo hemos utilizado sésamo blanco. Hemos buscado en supermercados y grandes superficies y no lo hemos encontrado; nos faltó, sin embargo, buscarlo en herboristerías y tiendas dedicadas a la venta de especias, donde con casi toda seguridad habrá. Al sésamo también se le conoce como ajonjolí.
Como en ese momento no íbamos a consumir los rulos, los hemos congelado. En el momento de utilizarlos los sacamos del congelador, les quitamos el film transparente y cuando empiecen a ablandarse, rebozamos en las semillas de sésamo y cortamos en rodajas.
Uno de los rulos lo hemos rebozado en sésamo y el otro en una mezcla de sésamo y almendra tostada picada.
A la hora de cortar hay que tener muchísimo cuidado y hacerlo con un cuchillo de sierra, de los de cortar pan, y aún así es posible que se nos rompan. El motivo puede ser que, al machacarlo, no le hemos quitado al queso la corteza blanca exterior que trae y esto puede hacer que al cortarlo se grietee y se nos rompa.